|
| |
COMPARTIR |
|
 |
 |
|
La Argentina en el Atlántico Sur en el Siglo XXI (II). Una
perspectiva desde el África
Seminario organizado por el Instituto de Seguridad Internacional
y Asuntos Estratégicos (ISIAE)
Martes
28 de junio de 2011 |
Sudáfrica y el Atlántico Sur
Anthony Leon, Embajador de Sudáfrica para la Argentina,
Uruguay y Paraguay
por Daniel Bajarlía
El Embajador comenzó su presentación recordando que,
históricamente, se daba entre ambos continentes el tráfico de esclavos
provenientes de la Costa Oeste de África destinados al Este de
Sudamérica y resaltó que esto generó en última instancia una cooperación
cultural.
De todas maneras, según el Señor Embajador, ambas
regiones han aprovechado los diferentes recursos que posee el
Atlántico, el cual, además de ser un canal de comunicación y un
punto de conexión, constituye una importante fuente de
hidrocarburos, petróleo y gas natural.
De acuerdo con un estudio que citó en la conferencia,
"se estima que en todo el Atlántico hay un tercio del total
proyectado de reservas de petróleo y gas del mundo que puede ser
extraído", concentrados principalmente en cuatro regiones en ambos
lados del Atlántico Sur. Por tal motivo, manifestó que hay mucho
interés en invertir en pos de su explotación. También destacó que el
océano es rico en minerales, aunque su extracción es más
dificultosa.
En cuanto a los recursos pesqueros, señaló que el
Océano Atlántico concentra más de la mitad de éstos a nivel mundial
–por lo que se lo considera el más productivo-; no obstante, Leon
destacó que la pesca se realiza de forma controlada para que su
aprovechamiento pueda mantenerse a largo plazo.
|
"Si hay algo que los Estados
sudamericanos y africanos comparten es el Sur, es algo que ambos
somos. No es solo una cuestión física, sino ideológica" |
Para el Señor Embajador la actividad económica más
sustentable que se desarrolla en ambas costas es el turismo marino,
y destacó el que se lleva a cabo en Sudáfrica y en la Argentina,
donde tuvo la oportunidad de visitar la Península Valdés.
Desde el punto de vista geopolítico, se refirió a las
similitudes que comparten las dos regiones. En palabras del
Embajador: "Si hay algo que los Estados sudamericanos y africanos
comparten es el Sur; es algo que ambos somos. No es sólo una
cuestión física, sino ideológica", especialmente durante la Guerra
Fría, donde "la concentración del interés y del terror estaban en el
Norte y no en el Sur del Atlántico", explicó.
Además, destacó que si bien desde el punto de vista
de la descolonización la experiencia de África y Sudamérica son muy
diferentes, los pueblos que habitan ambas costas han sufrido
procesos parecidos respecto del advenimiento tardío de la
democracia. Aunque la incidencia de este sistema es mayor en el
continente americano, sufrió muchas interrupciones. De acuerdo con
Leon, actualmente "la democracia es la forma común de organizarse en
Sudamérica, pero no lo es en África, donde algunos países son
gobernados por regímenes no democráticos". En este sentido, resaltó
que tanto en África como en Sudamérica, "es ampliamente reconocido y
valorado el concepto de democracia y de transformación democrática,
a pesar de que no todos la estén ejerciendo".
En materia de seguridad, el Embajador hizo referencia
a ciertos puntos en común. Particularmente se centró en la reciente
firma por parte de Sudáfrica de acuerdos de cooperación defensiva
con la Argentina y el Brasil; además de destacar la realización de
ejercicios y operaciones conjuntas con las marinas de esos países y
del Uruguay.
Seguidamente, explicó que el África Subsahariana
presenta una mayor complejidad que Sudamérica debido a que la
cantidad de países independientes que hay en el continente es mayor.
Según el disertante, esto ha generado una multiplicidad de
vinculaciones entre los diferentes Estados del Atlántico Sur. De
esta manera, mientras que en el continente africano se han formado
la Unión Africana, la Comunidad de Desarrollo de África Austral
(SADC), la Comunidad de África del Este (CAE) y el Mercado Común de
África Oriental y Austral (COMESA), en América del Sur se han
constituido la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), la
Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Mercado Común del
Sur (MERCOSUR).
A continuación se refirió a los diversos instrumentos
internacionales que unen a ambas regiones. Entre ellas, destacó los
acrónimos BRICS e IBSA, que involucran al Brasil y Sudáfrica. El
primero es un bloque que integran los países en desarrollo más
pujantes de la actualidad, China, India y Rusia; mientras que el
segundo sólo está integrado por Brasil, Sudáfrica y la India.
Anthony Leon aclaró que la inclusión de su país en el BRICS ha
generado mucha controversia debido a que su economía no es tan
fuerte como la del resto de los miembros. Sin embargo, remarcó que
"había una sensación de que África tenía que estar representado en
el top de los países en vías de desarrollo". Por eso, su inclusión
"implica la presencia de un miembro africano en un club compuesto
por Estados de Asia, Eurasia y Sudamérica".
Respecto de las relaciones entre Sudáfrica y la
Argentina, remarcó que el hecho de que ambos formen parte del
Tratado Antártico –cuya firma acaba de celebrar su 50º aniversario-,
como una demostración de "la cooperación pacífica que ha existido
entre ambos países", quienes en 2008 configuraron una alianza que
tiene entre sus puntos más relevantes el establecimiento de vuelos
directos, que se incrementaron con el Mundial de Fútbol de 2010.
Al final de su desarrollo, Leon se preguntó: "¿a
dónde vamos desde aquí?", y concluyó que África tiene "mucho que
aprender de Latinoamérica sobre la reducción de pobreza y el avance
de la educación". Sudáfrica, por su parte, tiene para ofrecer una
amplia experiencia en desarrollo tecnológico e inversión y, a modo
de ejemplo, destacó los emprendimientos de esa nacionalidad que
están operando en la Argentina y generando importantes ganancias.
Anthony Leon. Fue designado Embajador de
Sudáfrica para Argentina, Uruguay y Paraguay en 2009 por el
presidente Jacob Zuma. Se formó en Kearsney College, Kwazulu Natal,
y en la Universidad de Witwatersrand, Johannesburgo, donde obtuvo su
título de pregrado (BA) y su licenciatura en Derecho (LLB). Se
tituló y ejerció como abogado de la Corte Suprema (Alta) de
Sudáfrica y dictó clases de Derecho Constitucional en la Universidad
de Witwatersrand. Fue Miembro del Parlamento sudafricano durante
casi veinte años y lideró el partido Democratic Alliance (DA)
durante trece años. Ha sido el Líder de la Oposición Parlamentaria
con más años en funciones desde el advenimiento de la democracia en
abril de 1994. Abogado diplomado, participó activamente en las
negociaciones constitucionales de CODESA (Convención para la
Democratización de Sudáfrica) que condujeron al nacimiento de la
democracia en Sudáfrica. Ha estado a la vanguardia de sucesos
nacionales e internacionales, como parlamentario de primera línea y
renombrado orador y escritor, y como vicepresidente de Liberal
International. Ha sido disertante en numerosas conferencias
internacionales, desde el Council on Foreign Relations (Washington
DC y Nueva York) hasta el World Economic Forum en Sudáfrica. Recibió
amplia cobertura en revistas académicas y en los medios, y es autor
de artículos para varios medios de prensa internacionales. Ha
publicado dos libros: Hope and Fear: Reflections of a Democrat
(Jonathan Ball 1998) y el éxito de ventas en Sudáfrica On the
Contrary: Leading the Opposition in a Democratic South Africa
(Jonathan Ball 2008). Luego de retirarse de la dirigencia política
en 2007, fue distinguido con una Beca de Investigación en el
Instituto de Política de la Facultad de Gobierno John F Kennedy,
Universidad de Harvard.
Para más información:
- Sitio de la Embajada de Sudáfrica en Buenos
Aires:
http://www.sudafrica.org.ar/
- Página oficial del Gobierno de
Sudáfrica:
http://www.gov.za/
- Sistema de Comunicación e Información del
Gobierno de Sudáfrica:
http://www.gcis.gov.za/
- Ministerio de Industria y Comercio de
Sudáfrica:
http://www.thedti.gov.za/
- Página del partido de Leon, Democratic
Alliance:
http://www.da.org.za/
- Página personal del S.E.:
http://www.tonyleon.com/
Las diversas visiones que tienen los países africanos
sobre el Atlántico Sur y la Zona de Paz y Cooperación
Gladys Lechini
por Bárbara Catalano
La doctora Gladys Lechini comenzó la presentación
anunciando la importancia de contextualizar a África en el escenario
global. Sostuvo que en este mundo conviven reconfiguraciones de fuerzas
y de roles, lo que puede ser caracterizado como "interpolarismo
bifronte".
Explicó que, por un lado, el término "interpolarismo"
se refiere a que estamos en un mundo cada vez más interdependiente
y, a su vez, cada vez más multipolar. En este sentido, el
unipolarismo, que se suponía después de la caída del muro, da lugar
a éste nuevo concepto que implica la emergencia de varios países y
de actores no estatales, que otorgan características diferentes al
contexto internacional.
Por otro lado, señaló que la "bifrontalidad" se
refiere a que, en realidad, los Estados Unidos mantienen su
hegemonía, mientras que China sigue creciendo como poder emergente.
Para Lechini, está latente la posibilidad de que en los próximos
veinte años se logre una alianza entre China y los Estados Unidos
con el objetivo de dar forma a nuevas reglas de juego en el
escenario global.
Según la doctora Lechini, este es un posible
escenario donde existen los países emergentes que responden al
acrónimo BRIC o BRICSA. Desde su perspectiva, ello no es más que un
acrónimo que intenta reflejar una nueva geografía internacional en
función de los países que están surgiendo como nuevos protagonistas.
Y destacó que, a pesar de que este acrónimo fue creado en 2003, la
primera reunión oficial se produjo recién en 2010.
Seguidamente, la doctora remarcó una imagen que
anunció el ex ministro de industria y comercio sudafricano, Alex
Erwin, cuando se refirió al mundo como una "mariposa". El ministro
Erwin dijo que África está mirando al norte; es decir, la cabeza de
la mariposa es el norte (los países centrales); luego, el cuerpo de
la mariposa es África; y pensaba las alas, unas hacia América Latina
y otras hacia Asia. Lechini concluyó que esta imagen de la mariposa
puede extenderse a la visión de África al mirar el mundo; e,
inicialmente, África estaba insertada en el mundo mirando a Europa.
Analizando la situación actual, la expositora
advirtió que la idea de la mariposa, es bastante idílica y que se
podría pensar en un sistema de norias, donde África forma el eje,
con una conexión tradicional e histórica con Europa, a la vez que
mantiene conexiones con los Estados Unidos y con Rusia; y
paralelamente desarrolla nuevas conexiones en sus relaciones con
China, India y América Latina.
|
"Las relaciones asimétricas y
las relaciones de dependencia han conducido a que, a pesar de
los esfuerzos de algunos países, todavía África en su totalidad
presente dificultades para la autogestión y su inserción
internacional en función de sus propios destinos" |
Asimismo, en este sistema de engranajes o norias,
cree que Sudáfrica y África están insertas en una realidad mucho más
compleja que comprende una combinación de actores gubernamentales y
no gubernamentales que van a incidir en su inserción futura.
Considera que, en este contexto, África tendría que defender su
posición y su inserción en el mundo, porque hasta el presente África
ha sido casi siempre objeto (más que sujeto) de las relaciones
internacionales. En palabras de la oradora: "las relaciones
asimétricas y las relaciones de dependencia han conducido a que, a
pesar de los esfuerzos de algunos países, todavía África en su
totalidad presente dificultades para la autogestión y su inserción
internacional en función de sus propios destinos".
Seguidamente, la disertante profundizó en algunas
cuestiones importantes para África -específicamente en la costa
occidental; aquellos países que pertenecen a la cooperación del
Atlántico Sur-. Lechini considera que también habría que percibir a
estos países desde una mirada argentina o latinoamericana. En ese
sentido, expresó que hay una cierta "inestabilidad estable" en el
orden político. Explicó que existen transiciones más o menos
democráticas y que funcionan ciertos mecanismos de resolución de
conflictos, a pesar de que permanecen conflictos latentes en torno a
una serie de cuestiones domésticas. En opinión de la expositora, en
general hay estados débiles, y aclaró que no son débiles debido a su
historia de conformación (porque son independencia-recientes), sino
que son débiles porque -a comienzos de la década del 80- cuando no
habían terminado aún de conformarse plenamente como estados, los
planes de ajuste estructural del FMI plantearon (entre otras cosas)
una reducción del Estado. Entonces, los Estados sin conformarse
terminaron transformándose en Estados débiles.
Lechini manifestó que, luego del fin de la Guerra
Fría, aparecieron las siguientes formas de política de gobierno:
"democraturas", "monarquías presidenciales" y "democracias – FMI". A
continuación, aclaró estos tres conceptos. Las llamadas
"democraturas" se refieren los casos de democracias formales que, en
realidad, no hacen más que respetar determinadas tradiciones
históricas en las que el mismo jefe de gobierno es reelegido
interminablemente. Para la oradora, las "monarquías presidenciales"
son, en realidad, sistemas presidenciales que conviven con una
sucesión ya marcada y hereditaria. Un ejemplo de ello sería en
Egipto la sucesión de Mubarak, que representaba una mezcla de
monarquía vinculada a algunos antecedentes faraónicos. A su vez,
remarcó que este tipo de gobierno y sucesiones siguen existiendo en
gran parte de los países africanos. Posteriormente explicó el
término "democracia FMI". Según su apreciación, gran parte de estos
países tuvieron elecciones multipartidarias donde los candidatos
privilegiados habían sido afectados por los planes de ajuste
estructural del FMI.
Lechini concluyó que estamos frente a una realidad de
estabilidad e inestabilidad que tiene algunas honrosas excepciones.
Y, a partir de esto, planteó un nuevo interrogante: si los sucesos
de la primavera árabe –es decir, los acontecimientos que se dieron
en el norte de África– se sucederán o no en los demás países de esta
región. Se preguntó si la ola de revueltas llegará a la costa
occidental de África y a los países del África subsahariana, que
tienen algunas condiciones similares. Lechini destacó que estas
cuestiones son importantes porque han surgido nuevos movimientos
sociales y redes que, de alguna manera, han tendido a reemplazar el
rol del estado.
Con respecto a la variable económica, sostuvo que
África ha sido una caja inmensa de recursos naturales, no solamente
por el petróleo, sino también por los minerales preciosos, el agua
dulce y la pesca, además de la ampliación de la frontera agrícola.
En consecuencia, advirtió que puede cambiar la relación que estamos
pensando con África y cómo África podría convertirse en un
reservorio alimenticio.
Lechini acentuó que en materia de recursos hay
ciertos aspectos que están cambiando fuertemente. Por ejemplo,
Angola, luego de 30 años de guerra civil, y a partir del aumento del
precio del petróleo, empezó a crecer y ahora los angoleños están
invirtiendo en su ex metrópolis, Portugal. Están comprando acciones
en la empresa petrolera y en bancos portugueses y están lentamente
revirtiendo una relación que puede, eventualmente, cambiar algunas
reglas del juego.
Sin embargo, Lechini indicó que cuando se habla de
inversiones es necesario remarcar que el proceso de
internacionalización e interdependencia es muy profundo; tanto que
muchas veces los gobiernos están incapacitados para determinar o
incidir en el accionar de las propias empresas multinacionales
radicadas en su territorio. Por consiguiente, alertó que se genera
una contraposición de intereses, donde el interés estatal no siempre
coincide con el interés de la empresa. Y a menudo se encuentran, por
un lado, la empresa nacional; y por otro, la empresa transnacional.
A modo de conclusión, la doctora Lechini resaltó la
importancia de los espacios de cooperación SUR-SUR que, a su juicio,
son una instancia interesante para países como la Argentina que se
plantean reafirmar su reinserción en el sistema internacional.
Asimismo, destacó en esta cooperación los espacios científicos
tecnológicos, y también la perspectiva de la coalition building; es
decir, el armado de alianzas para mejorar el poder de negociación en
los foros internacionales. En su opinión, al analizar el triangulo
Argentina, Brasil y Sudáfrica, es evidente que Sudáfrica y Brasil en
su política exterior incluyen en mayor medida esta idea de coalition
building, mientras que la Argentina sólo acentúa la cooperación
científica y tecnológica.
Finalmente, aclaró que en el orden de la cooperación
SUR-SUR existe no solamente la zona de paz del atlántico sur, sino
también en el orden económico, los convenios MERCOSUR-SACU (Unión
aduanera de África Austral). Igualmente, lo mencionado anteriormente
presenta rasgos de debilidad y se encuentra aun en gestación. La
doctora concluyó en que todavía hay mucho por hacer, pero es
interesante que exista una solución cooperativa entre actores
privados y actores públicos para avanzar y que el espacio del
Atlántico Sur se convierta en lo que en lo discursivo se habla de un
mar común pero que en la práctica todavía estamos a mucha distancia.
Gladys Lechini. Es Doctora en Ciencias. Estudió
Sociología en la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de
la Universidad de San Pablo, Brasil. Actualmente se desempeña como
investigadora independiente del CONICET. Es Profesora Titular de
Relaciones Internacionales y Directora del Doctorado en Relaciones
Internacionales en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones
Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario. Asimismo, es
Directora del Programa de Relaciones y Cooperación Sur-Sur de
Rosario (PRECSUR), que incluye los Programas de Estudios América
Latina-África, Argentina-Brasil y el Grupo de estudios sobre la
India. También dirige el Instituto Rosario de Estudios sobre el
Mundo Árabe e Islámico, UNR. Además, es Directora de Proyectos del
Centro de Estudios en Relaciones Internacionales de Rosario CERIR, y
es Coordinadora del Departamento África del Instituto de Relaciones
Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata. Sumado a
esto, es autora de los libros ASI ES AFRICA. Su inserción en el
mundo. Sus relaciones con Argentina, Editorial Fraterna, Buenos
Aires, 1986; Las relaciones Argentina-Sudáfrica desde el Proceso
hasta Menem, Ediciones CERIR, Rosario, 1995; Argentina y África en
el espejo de Brasil. ¿Políticas por impulsos o construcción de una
política exterior?, Ediciones CLACSO, Buenos Aires, 2006. Ha
publicado infinidad de artículos en prestigiosas revistas y journals
nacionales e internacionales.
Para más información:
- Negociación MERCOSUR-SACU: análisis de las
ofertas e impacto sobre el comercio argentino - CEI:
www.cei.gov.ar/userfiles/parte04.pdf
- The Southern African Customs Union:
www.sacu.int
- African Union:
www.au.int
- Southern Africa and Mercosur/l: Reviewing the
Relationship and Seeking Opportunities:
www.kas.de/wf/doc/kas_5046-1522-2-30.pdf?040722104553
Los intereses del África en el Atlántico Sur y la
Zona de Paz y Cooperación
Virginia Gamba
por Bárbara Catalano
Virginia Gamba comenzó su disertación anunciando la
importancia de la política africana para el mar desde hace cinco años.
El interés de la Unión Africana en las cuestiones marítimas plantea un
resurgimiento y se analiza en el marco de referencia en distintos
ámbitos.
En el formato de la Comisión de la Unión Africana se
manejan con "common aproaches" (abordajes comunes) o con "Policies"
(políticas) como documentos de trabajo. En este sentido, ya existe
una "posición común" africana en defensa y seguridad y, asimismo, se
abre la posibilidad hacia una ampliación de estas cuestiones.
En primer lugar, destacó que la importancia
estratégica del mar para África debe ser vista desde la óptica de la
seguridad humana, tanto en intereses, en seguridad, como en
recursos. "África tiene la bendición de haber podido definir, hace
nueve años, la seguridad humana", sostuvo. De hecho, resaltó que
todos los documentos africanos que hacen referencia a cualquier
componente de la seguridad o de la defensa ya tienen incorporada
esta definición.
Gamba indicó, por ejemplo, que la definición de
seguridad humana se encuentra en dos documentos críticos africanos,
que son: "Common Africa Defense and Security Policy" y la
"Conferencia de seguridad, estabilidad y cooperación".
De este modo, en esos documentos africanos se define
la Seguridad Humana como: "una visión multidimensional que va más
allá de la seguridad del estado. La seguridad humana es amplia e
incluye el derecho de:
- participar plenamente en el proceso de
gobernabilidad,
- obtener igualdad en el desarrollo,
- tener igualdad en accesibilidad a los recursos y
necesidades básicas de la vida,
- protegerse contra la pobreza,
- acceder a servicios sociales básicos como ser salud
y educación,
- protegerse contra la marginalización y
discriminación basada en género,
- contar con protección contra desastres naturales y
contra la degradación ambiental y ecológica.
El marco de referencia de la seguridad humana es
proteger la seguridad de los individuos, familias, comunidades y del
Estado en todas sus dimensiones políticas, económicas y sociales".
En su exposición, Gamba profundizó principalmente en
las cuestiones referidas al mar atlántico. En relación al espacio
marítimo africano correspondiente a la costa atlántica, la
licenciada desarrolló especialmente todo aquello vinculado a los
recursos que impactan en el concepto de seguridad humana.
|
"África tiene la bendición de
haber podido definir, hace nueve años, la seguridad humana" |
En primer lugar, mencionó los recursos no renovables,
como los de Petróleo y Gas. África tiene el diez por ciento de la
reserva global, y casi toda la reserva continental de petróleo
offshore se encuentra en el Golfo de Guinea, por lo que resalta como
imperativo asegurar la provisión y la demanda.
En cuanto a los recursos mineros, principalmente de
diamantes, solamente Sudáfrica y Namibia tienen minería de diamantes
en el mar. Asimismo, advirtió que existen grandes implicancias en
cuanto a la seguridad, especialmente en todo lo referente a la
piratería y al control del espacio marítimo.
En cuanto a los recursos renovables, específicamente
el de la pesca, éste juega un rol importante en las economías de los
estados africanos y en la seguridad alimenticia de sus pueblos, dado
que África es un gran consumidor de pescado. La disertante señaló
que la pesca contribuye de manera significativa a la economía, ya
sea en posiciones de trabajo como en PBI, específicamente en países
como Angola, Namibia, Sudáfrica y en la eco-región marítima
africana.
Siguiendo la línea de análisis de los recursos,
menciona las algas y el plancton, cuya actividad se desarrolla en su
gran mayoría en la costa Este de África. Gamba explicó que estos
recursos son utilizados en productos cosméticos, quesos,
fertilizantes, shampoo y también como ingrediente medicinal. El
plancton, desarrollado principalmente en el Norte de África, es
utilizado como componentes de otras actividades como por ejemplo
comida para langostinos y langostas.
A continuación, la oradora se refirió a la tercera
dimensión del valor estratégico del atlántico sur africano, que
corresponde al tema del transporte. El comercio marítimo se ha
convertido en un elemento vital del desarrollo económico africano.
Tal es así que el noventa y cinco por ciento del comercio externo
sudafricano se realiza por vía marítima. Esto produce gran cantidad
de ingresos por impuestos de aduana en Sudáfrica, por ejemplo.
Otro aspecto analizado es el del ECOTURISMO. A juicio
de Virginia Gamba, es una de las actividades más importantes que le
dan valor al mar. En este sentido, la contribución del turismo al
PBI interno de países con costas es muy grande y en África del Este
el turismo marítimo proporciona el catorce por ciento del PBI
regional, así como el quince por ciento del empleo. A su vez, en la
costa atlántica de Namibia, por ejemplo, se generan unos mil
millones de dólares con actividades turísticas. Esta cifra es aun
mayor en Sudáfrica, donde el turismo conforma casi un cuarto del
ingreso del PBI y da empleo a una gran cantidad de personas.
La cuarta dimensión del valor estratégico del mar se
encuentra en la seguridad y en la seguridad pública. A través del
mar africano se producen muchas actividades criminales, como la
piratería, el robo a mano armada contra buques, el terrorismo, o el
tráfico ilícito de personas, drogas y armas. En este contexto, Gamba
destacó que las costas atlánticas africanas padecen el dumping
ilegal; es decir, la descarga ilegal de ítems polucionantes y de
pesca ilegal. La oradora considera importante, como lo considera
África, el resaltar la implicancia geoestratégica del espacio
marítimo en la lucha contra el terrorismo; por ello ya existe en la
Unión Africana una unidad contra terrorismo basada en la capital de
Argelia y sostenida por los países de la Comisión de la Unión
Africana.
Seguidamente, hizo referencia a la quinta dimensión
del valor del atlántico sur africano: los temas de defensa. Gamba
indicó que los problemas principales se dan en la limitación en el
acceso al espacio marítimo y a sus recursos. Como ejemplo de ello,
mencionó la crisis Bakassi entre Camerún y Nigeria, y el conflicto
entre Gabón y Guinea Ecuatorial por Mbaine.
En relación al tema de defensa, la licenciada señaló
dos problemas controversiales. Uno es la dificultad de los estados
africanos para reconciliar la inviolabilidad de fronteras heredadas
en su independencia, en relación con la Conferencia sobre la ley del
mar y sus proyecciones. El segundo asunto se refiere al problema de
la poca capacidad naval africana y la manera de ejercer y mantener
la propiedad solamente con la posesión.
A continuación, Virginia Gamba mencionó las
convenciones africanas y cómo se encuentra reflejado el espacio
marítimo en esas convenciones. Explicó que África está sujeta a la
ley del mar, de modo que todo lo que aplica a la ley de mar aplica a
la costa de África Austral, pero también a otras convenciones.
Señaló la convención de África Occidental (ECOWAS), la cual no tiene
una política marítima integral; sin embargo, en su arquitectura y
marco jurídico hace alusión a temas de seguridad marítima, y a
juicio de la disertante, es indiscutible que en la construcción de
una política marítima para África se van a tener en cuenta todas
las convenciones regionales y subregionales existentes. En líneas
generales, expuso las características más relevantes del ECOWAS,
como la promoción a la cooperación y a la integración, la
armonización de políticas públicas nacionales, el mantenimiento de
la paz regional a través de políticas de "buena vecindad" y los
mecanismos de resolución de conflictos, entre otras.
Luego, la licenciada Gamba destacó el artículo
segundo, según el cual: "los recursos naturales compartidos con los
estados vecinos son causa frecuente de conflicto interestatal". En
este marco, y a modo de ejemplo, mencionó el tratado de 2001 entre
Nigeria y Santo Tomé y Príncipe, dado que ellos ya tienen regulado
el accionar de los dos estados en los espacios confrontados de la
proyección de las doscientas millas de la zona económica en
discusión.
En el caso de África Austral, indicó que no existe
una política integral marítima, pero hay un protocolo sobre la pesca
que es jurídicamente vinculante; allí se menciona claramente la
dimensión de la pesquería en cuanto a la seguridad humana. Estos
protocolos están enmarcados dentro de la Convención de Desarrollo de
África Austral (SADC). Además, el protocolo sobre pesca de la SADC
aborda la conservación, consulta y cooperación como los principios
básicos para regular la industria y la cooperación, además de la
armonización de la legislación. A su vez, destacó un protocolo de
SADC sobre energía y un plan estratégico indicativo para el órgano
político de defensa y seguridad que se refiere a la coordinación y
cooperación en asuntos de seguridad y defensa.
Luego, la licenciada afirmó que el área más crítica
es el Golfo de Guinea y marcó los documentos que tienen que estar
presentes de ahora en más para llevar adelante las acciones.
Argumentó que existe un régimen regulatorio en África Central y en
África Occidental donde se plasman ideas, por ejemplo, para lidiar
con emergencias de polución y solicitar cooperación científica y
técnica. Estos regímenes aplican a la Convención de África Central
(ECCAS).
Seguidamente, hizo referencia a otras convenciones
regionales existentes que son importantes, como la del Golfo de
Aden, la del Mediterráneo y la del Océano Índico. En su opinión, las
más interesantes son las políticas y posiciones comunes de la Unión
Africana.
La licenciada Gamba manifestó que el acto
constitutivo de la Unión Africana avala la defensa de la soberanía,
la integridad territorial y la independencia de los países miembros.
Consideró que el Pacto de la Unión Africana de No Agresión y de
Defensa Común es también sumamente interesante ya que declara "el no
reconocimiento del territorio adquirido por la fuerza". Luego, en la
sección "C" del artículo primero se define el concepto de agresión,
y en la sección "K" del mismo artículo se hace referencia a la
seguridad del individuo en términos de satisfacción de sus
necesidades.
Además, a lo dicho anteriormente se suma la mención
del Protocolo (constitutivo) de la Unión Africana, el cual establece
el Consejo de Paz y Seguridad Africano y la Declaración Solemne de
la Unión Africana acerca de una Política común en materia de defensa
y seguridad. La disertante destacó particularmente el octavo
párrafo, en el que se habla sobre las amenazas a la seguridad común.
Luego, hizo mención, primero, al tratado de la zona
libre de armas nucleares en África (Pelindaba), el cual tiene un
gran efecto sobre la ley de los mares; y en segundo lugar se refirió
a la Convención africana para la conservación de la Naturaleza y los
recursos naturales, la cual es extendible al agua. En ésta última,
resaltó un artículo según el cual: "cuando el agua de la superficie
bajo la tierra es compartida por dos o más de los estados parte,
estos actuarán en consulta para resolver sus problemas".
A continuación habló sobre a la Carta Africana para
el transporte marítimo de Tunis y a otros acuerdos aplicables.
Finalizada la disertación, se abrió el piso a una
ronda de preguntas. Ante una pregunta sobre la capacidad de
enforcement y las condiciones de ejercerlo de todas las naciones
costeras de África, Virginia Gamba afirmó que "Sudáfrica tiene una
importante capacidad de control, pero solo hasta las doscientas
millas, señaló que no hay una fuerza importante en cuanto a una
proyección naval." Por otra parte, explicó que Sudáfrica tiene una
isla en la mitad del Atlántico Sur, por lo que se deduce que ese
país tiene una pequeña fuerza antártica lo que es lógico ya que
Sudáfrica es miembro fundador del Tratado Antártico. Luego, sostuvo
que Nigeria es el país que tiene la mayor capacidad naval de gran
despliegue y, por el contrario, los países del noroeste de África no
manifiestan tener capacidad relevante. Además, advierte que
Tanzania está construyendo un plan nacional desde hace siete años
para desarrollar una fuerza naval importante. En su opinión, y a
modo de conclusión, la expositora destacó que "van a haber seeding
countries, esto es países a modo de semillas que van a estar -en
forma compartida, a través de un acuerdo de cooperación colectivo-
proveyendo diferentes elementos para conformar una especie de fuerza
de monitoreo y control de cuestiones ilícitas" Este modelo ya es
utilizado en la organización de las fuerzas de paz de la Unión
Africana que tiene una fuerza constante de paz (African Standby
Force) generado por la suma de brigadas regionales como, por
ejemplo, el SADC Brigade o la Brigada de África Austral. La suma de
las cinco brigadas de África conforma la Fuerza de Paz de la Unión
Africana. Esto tiene efecto en los territorios africanos pero es
dable pensar que si existiera una Política Común marítima de la
Unión Africana dentro de poco, se generaría una fórmula parecida
para compartir tareas de monitoreo y patrullaje naval entre los
países africanos que son estados miembro de la Unión Africana.
Por último, Virginia Gamba se refirió a la
importancia de fortalecer espacios comunes para el dialogo y la
interacción entre África y America del Sur en relación al monitoreo
y patrullaje del Atlántico Sur. En ese sentido destacó la
importancia y relevancia de la Zona de Paz y Cooperación del
Atlántico Sur, indicando que no comprende porque los artículos
relacionados con el Plan de Acción de Luanda del 2007 firmados por
la Argentina y los demás países de la Zona no son ejecutados con la
prioridad y seriedad necesaria para consolidar estas acciones
cooperativas.
Virginia Gamba es magíster en estudios
estratégicos de la universidad de Gales. Su carrera como experta en
estrategia, defensa y seguridad comenzó en 1981. Se desempeñó como
profesora en el departamento de estudios de la guerra de la
Universidad de Londres; fue directora del programa de desarme y
operaciones de paz del Instituto de Naciones Unidas para el Desarme
en Ginebra, y Asesora Técnica de la Unión Europea y la Unión
Africana en la evolución de los conceptos de seguridad humana,
prevención de conflictos y políticas para el desarrollo y la
reconstrucción post conflicto. Virginia Gamba ha escrito muchos
libros en varios idiomas, como ser "Señales de Guerra" en co-autoría
con Sir Lawrence Freedman. En Argentina, Virginia Gamba es
columnista de la Revista DEF (editorial TAEDA), coordinadora en la
formación y especialización en Seguridad Humana del Instituto
Superior de Seguridad Publica de la CABA y asesora internacional
para ODEMA. Su ultimo libro es autobiográfico y se titula Chocolate
Chino en Budapest (Sudamericana Random House 2011).
Para más información:
- Negociación MERCOSUR-SACU: análisis de las
ofertas e impacto sobre el comercio argentino - CEI:
www.cei.gov.ar/userfiles/parte04.pdf
- Human Security in Africa. United Nations Office
of the Special Adviser on Africa (OSAA) December 2005:
www.un.org/africa/osaa/reports/Human%20Security%20in%20Africa%20FINAL.pdf
- ECOWAS:
www.ecowas.int
|