La agenda nuclear internacional: oportunidades y desafíos para el nuevo gobierno

22 de diciembre de 2015
Sesión académica a cargo del Embajador Rafael Grossi, organizada por el Comité de Asuntos Nucleares
Por Candelaria Bergero

En la sesión académica que tuvo lugar en el CARI el 22 de diciembre de 2015, el Embajador Rafael Grossi analizó el escenario nuclear internacional y denotó la posición de la Argentina en este ámbito. Grossi sostuvo que el escenario nuclear internacional está caracterizado por dos procesos importantes, basados a su vez en dos avances. Por un lado, mencionó una mejora político-estratégica; por el otro, un adelanto tecnológico-económico.

"Ésta es una región donde la Argentina ha estado, está y estará presente"

El expositor explicó que el avance político-estratégico está relacionado con el acuerdo logrado con Irán, en el cual se establecen restricciones y sanciones, logrando así un monitoreo del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) hacia el país. Esto plantea un escenario de oportunidad, tanto para el mundo como para la Argentina. Grossi remarcó que "ésta es una región donde la Argentina ha estado, está y estará presente", sobre todo en países como Argelia, Egipto, Jordania y Arabia Saudita. Destacó que, si bien Medio Oriente es una región que parece distante y distinta, "es muy relevante con relación a la evolución de nuestro sector nuclear".

En el ámbito tecnológico-económico, el Embajador se refirió al periodo heredado después del accidente de Fukushima. Este accidente generó consecuencias en materia nuclear, "y este impacto (…) ha comenzado a ser metabolizado por la comunidad internacional y por la comunidad nuclear internacional". Grossi observó que en septiembre de 2015 la OIEA publicó un informe sobre el accidente, y que desde el 2011 hasta ahora "la matriz energética internacional continúa conformada por energías nucleares. La cantidad de centrales nucleares construidas es la mayor desde 1998. Países como China (26 centrales nucleares en construcción), Rusia (9), India (6), Estados Unidos (6), Corea (4), Bielorrusia (4), Francia (1), Argentina (1) y Brasil (1), entre otros, son quienes promueven esta expansión". Grossi diferenció dos tipos de newcomers: por un lado, aquellos que toman el proyecto de forma seria, en donde mencionó a Vietnam, Turquía y Jordania; por el otro a países que han abandonado la iniciativa, como es el caso de Chile.

Señaló que el aporte de energía atómica global está entre el 12% y el 20%. El componente nuclear es estable, con una leve tendencia al aumento. Si bien el accidente fue una tragedia, el uso de energía nuclear no está en retroceso.

A continuación, Grossi se refirió al caso argentino. Para el expositor, el país ha adoptado una actitud más de activismo que de protagonismo. Es decir, un rol de participación, y cuando pudo, hasta de cierto liderazgo. Ejemplificó lo anterior con dos casos concretos relacionados a la legislación en materia de seguridad nuclear. Dentro de esta legislación, Grossi distinguió la seguridad nuclear tecnológica (safety), de la protección física de los materiales nucleares (security).

"En la Declaración de Viena, Argentina jugó (…) el papel de un país nuclear"

En cuanto a la primera, la Argentina ha sido partícipe desde que surgió la iniciativa en la Cumbre de Washington del 2010, cumpliendo con las disposiciones pautadas, a tal grado que "la Argentina ha sido uno de los primeros países en desprenderse del uranio altamente enriquecido", política considerada pionera por el expositor. En cuanto a la protección física de los materiales nucleares señaló el proyecto de enmienda impulsado por Suiza, mediante el cual se reglaron las 438 centrales nucleares que operaban en el mundo. Destacó que la negociación fue una situación tensa, encabezada por un bloque europeo que exigía grandes controles, y otro grupo opositor que rechazaba dichas medidas. Finalmente se llegó a un consenso con la Declaración de Viena, y los países acordaron principios a seguir en temas nucleares. Dentro de esta pugna, la Argentina fue fundamental; como Grossi dijo, "Argentina jugó ese papel, que está destinado a la Argentina, que es el papel de un país nuclear, es el papel de un país que no es un vendor", es decir, no es uno de los principales vendedores, pero sí asume liderazgo (por ejemplo, siendo uno de los miembros principales del Grupo de Países suministradores Nucleares).

Grossi concluyó afirmando que hoy las oportunidades para el país son, por un lado, fortalecer lo que ya tenemos, y por el otro, proyectarnos como un país activo, sin exageraciones, pero con capacidad de contribuir al uso de energía nuclear.

Rafael GrossiEmbajador argentino en Austria, Representante Permanente ante los Organismos Internacionales en Viena y Presidente del Grupo de Suministradores Nucleares. Experto en temas de seguridad, desarme y no proliferación. Egresado del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN), con medalla de plata (1985). Doctor en Historia y Política Internacional (Universidad de Ginebra), Máster en Relaciones Internacionales (Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales) y Licenciado en Ciencias Políticas con especialización en Relaciones Internacionales (Universidad Católica Argentina). Fue Jefe de Gabinete del Director General de la OIEA y Director Adjunto para Asuntos Políticos, Director General de Coordinación Política de la Cancillería, Jefe de Gabinete del Director General de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), Asesor del Subsecretario General de las Naciones Unidas en materia de Desarme, y Presidente del Grupo de Expertos Gubernamentales de las Naciones Unidas sobre el Registro Internacional de Armas

Más información:

Estados Unidos e Irán alcanzan un histórico pacto nuclear, El País, 14/7/2015
Fukushima Accident, World Nuclear Association
Video de YouTube de la sesión académica

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