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Revolución. Mayo 1810
Presentación del libro Revolución. Mayo 1810, de Vicente Massot,
publicado por Editorial El Ateneo. Comentarios a cargo de Juan
Luis Gallardo, Emilio Ocampo y Alejandro Horowicz |
Revolución. Mayo 1810. Presentación del libro de Vicente Massot
por Lucía Fernández Núñez
"Una nación definida por sus raíces
aborígenes o un país europeo plantado en medio de América del Sur; un
país católico o devoto de la difunta correa; que responde al ritmo
alegre del chamamé o a la melancolía del tango; al clima tropical de
misiones o a la rudeza del patagónico. ¿Cuáles son los arquetipos que
representan mejor al país? Pueyrredón, defensor de Buenos Aires durante
las invasiones inglesas o Saturnino Rodríguez Peña, agente británico,
San Martín o Rivadavia, Lavalle o Dorrego, Rosas o Florencio Varela,
Quiroga o Sarmiento. ¿Qué es lo que nos identifica como argentinos?".
Esas fueron las preguntas de Juan Luis Gallardo, primer comentarista en
la presentación del libro Revolución. Mayo 1810, de Vicente Massot.
"Argentina es un país ambiguo donde
abundan los medios tonos, las invasiones indefinidas, y un cierto
desapego elegante y escéptico. No debe hablarse del ser nacional, sino
del deber ser nacional, ya que es responsabilidad de los argentinos
forjarlo y definirlo constituyendo una esforzada empresa que debe
llevarse a cabo no sólo en las grandes encrucijadas de la historia sino
en la rutina de todos los días". Éste es el punto que Juan Luis Gallardo
destacó de la obra de Massot al decir: "El autor nos informa que las
contradicciones y ambigüedades que caracterizan a la Argentina se
remontan a los primeros momentos de su existencia como país con relativa
autonomía".
El escritor subrayó también que "no sólo
se aparta Massot de la historia que llamamos oficial, sino también de la
ortodoxia revisionista". Por último, distinguió los aportes "despojados
de posiciones ideológicas para dejar lugar a cada uno a formar su
opinión sobre los hechos" y que "aunque suene como lugar común, el libro
debe ser considerado fuente de consulta para el estudio de la génesis de
la revolución".
Alejandro Horowicz, el ensayista a cargo
de la segunda opinión de la obra presentada, comenzó resaltando la
facilidad de abordar un asunto con el mismo enfoque que los demás, antes
que incurrir en el riesgo de hacerlo de manera distinta. "Massot está
dispuesto a correr ese riesgo", señaló. Horowicz afirmó que se trata de
"un libro vivo, que se ocupa de lo que la sociedad argentina no se
ocupa. Pone el dedo en una gran ausencia: nos recuerda que aquí hay un
proyecto a desarrollar y construir que no ha sido ni construido, ni del
todo pensado".
Emilio Campo, último comentarista, afirmó
que "ni su prosa clara y elegante ni la amplia bibliografía en la que se
basa son tan importantes como el coraje intelectual de Vicente para
confrontar lo que es la historia oficial". Aportando su visión a la
cuestión de qué se celebra el 25 de mayo afirmó: "Mayo es un mes
importante para los argentinos. El 25 de mayo fue el inicio de un
proceso que mal o bien nos dio la libertad exterior o independencia".
Por último, el autor del libro, Vicente
Massot, agradeció a los comentaristas y resaltó que no es fácil
"encontrar a tres personas que conozcan el tema, que disientan de
algunas cosas conmigo, y que entre sí tengan visiones muy distintas".
Precisamente, en cuanto a su obra, afirmó
que "fue escrito en consonancia con el Bicentenario. Uno se pregunta qué
vamos a conmemorar: la cuestión de la nacionalidad o la realidad de la
nación. Pero tenemos que recordar que 'la Argentina' o 'los argentinos'
no existían como tales en la Revolución de Mayo. (…) Lo que en realidad
vamos a celebrar es el mito de los orígenes. Y debemos mirar atrás y
darnos cuenta de que más allá de nuestras derrotas también computamos
triunfos".
Para finalizar, señaló que hay dos formas
de mirar el pasado. La primera es "desandar la historia para tratar de
recuperar lo mejor. La otra es so pretexto de recrear una memoria
histórica, prolongar las disputas que tuvieron algún sentido en aquellos
años y que hoy son una visión suicida si las reeditamos".
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