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El bicentenario de la diplomacia argentina: la misión Irigoyen
Sesión académica a cargo de Rosendo Fraga, miembro del Comité
Ejecutivo del CARI |
por Federico Dall'Ongaro
Adalberto Rodríguez Giavarini -presidente
del CARI- dio inicio a la sesión académica haciendo una breve referencia
acerca del extenso desempeño de Rosendo Fraga, quien además de otras
facetas profesionales es parte integrante del Comité Ejecutivo de esta
institución.
En el marco de las celebraciones por el
bicentenario, el conferenciante propone recordar la designación de la
primera misión diplomática de la Argentina a cargo de Matías de
Irigoyen. Aquel evento constituye el hito fundacional dentro de la
historia de las relaciones diplomáticas de nuestro país.
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"Creo que, en realidad el día
29 de Mayo se funda el estado argentino, ya que ese es el mismo
día en que la junta revolucionaria creó también el ejercito" |
Fraga comenzó su disertación dando a
conocer lo que a su entender constituye el nacimiento de la diplomacia
de nuestro país. La misma, festeja su bicentenario el sábado 29 de mayo,
ya que fue en la misma fecha del año 1810 que la Primera Junta designó
al primer enviado diplomático -Matías Irigoyen- ante el Reino de Gran
Bretaña y el gobierno español. "Creo que, en realidad el día 29 de mayo
se funda el estado argentino, ya que ese es el mismo día en que la junta
revolucionaria creó el ejército" argumentó el disertante.
Para Rosendo Fraga es el poder militar en
conjunto con sus relaciones exteriores lo que caracteriza a un estado.
El día 28 de mayo de 1810, comenta el
historiador, la Primera Junta envió una circular a lord Strangford, al
Marqués de Casa Irujo -embajador español en Río de Janeiro-, al Virrey
del Perú, al Capitán General de Chile y al Presidente del Gobierno de
Cuzco. La circular notificaba que se instalaba un nuevo gobierno. Bajo
la perspectiva de Fraga, ésta constituye la primera notificación antes
de producirse el acto diplomático al día siguiente. "El que sugirió el
nombre de Irigoyen fue Belgrano", estableció el disertante. Fue el
secretario de la Primera Junta patria; fue quien dio inicio a la primera
función diplomática de la Argentina.
"Al momento de ser designado representante
del gobierno revolucionario ante Gran Bretaña, Matías de Irigoyen tenia
29 años y se había formado como oficial de marina en España", comentó.
Al regresar a la Argentina en 1808 comenzó su vinculación con aquellos
que estaban llevando a cabo la revolución. Uno de los tantos
interesantes y curiosos datos brindados hizo referencia a que una semana
antes de producirse la Revolución de Mayo, Matías se presentó en el
cuartel de Patricios ofreciendo a Saavedra y a Viamonte una donación de
cuatro mil pesos plata, costumbre española que implica que antes de
entrar a combate, las tropas deben tener su sueldo pago al día. Según el
catedrático, el día 22 de mayo los hermanos Irigoyen participaron en el
Cabildo Abierto realizado en Buenos Aires.
Las fuentes que dan cuenta de los detalles
de la misión de Irigoyen, según el doctor Fraga, se encuentran
distribuidos en cuatro memorandums que se localizan en el Archivo
General de la Nación. El primero de ellos fue enviado por Irigoyen
-desde su destino- a la Junta. El segundo, constituye un informe
confidencial que Irigoyen le envió a Manuel Belgrano. El tercer y cuarto
documento, por su parte son dos notas que dan cuenta de las
notificaciones entre el gobierno revolucionario y el gobierno británico.
Luego de la detallada explicación acerca
del contexto bajo el cual es designado Matías de Irigoyen como enviado
diplomático, el doctor Fraga comenzó por denotar aquellos eventos de
relevancia sucedidos durante el transcurso de la misión. El 8 de agosto
de 1810, el diplomático fue recibido por el Ministro de Relaciones
Exteriores de Gran Bretaña -Marques de Wellesley-, hermano del duque de
Wellignton.
De acuerdo con el disertante, "Tras cuatro
reuniones entre el representante de la Junta revolucionaria y el
Ministro de Relaciones Exteriores británico, Irigoyen pidió -por parte
de su gobierno- la colaboración inglesa para impedir el avance portugués
en el Río de la Plata y la Banda Oriental". Además, pidió armamento para
entablar la lucha contra los franceses y protección militar contra aquel
país.
En tercer lugar, ilustró el politólogo, se
pidió colaboración para poder enviar recursos a España con vistas a
ayudar en su lucha contra Francia. A pesar de su ofrecimiento de
mediación, el Ministro británico negó el pedido de Irigoyen. "Matías
siempre se mostró escéptico acerca de la posibilidad de que una alianza
anglo-portuguesa pudiera contra los franceses", profundizó Fraga.
Destacó además, "uno cuando lee los informes puede ver en realidad que
Irigoyen está queriendo que los franceses ganen la península, ya que ve
que el triunfo político militar francés en la península es lo que
permitiría la independencia".
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"Alguien que tiene la
vocación de la diplomacia, tiene la vocación del servicio al
estado. Desde esa perspectiva, el primer diplomático fue un
testimonio absolutamente claro" |
Seguidamente, el orador comentó que en
Buenos Aires, Mariano Moreno se impacientó por la falta de resultado de
Irigoyen, por lo tanto envió a Aguirre como segundo comisionado en
Londres. En octubre consiguió que lo designen a Vieytes como nuevo
representante diplomático, pero no pudo hacerse cargo de la misión. En
diciembre, el mismo Moreno es designado.
Para Fraga, la pérdida de contacto entre
Manuel Belgrano -quien había partido hacia Paraguay- y Matías de
Irigoyen fue uno de los factores claves que determinó el final de su
misión en Gran Bretaña.
Conocedor de los laberintos de la historia
política argentina, el expositor comentó que antes de que Matías
Irigoyen regresara a Buenos Aires, el Ministro de Relaciones Exteriores
Británico le dio a Lord Strangford una carta de recomendación. La misma
permitía la detención de Irigoyen en las costas de Río de Janeiro en el
marco de su regreso. Sin embargo, pese al intento del rey de Portugal de
efectivizar la captura del diplomático, no pudo realizarla.
Retóricamente, Fraga se preguntó "¿Qué
logros había cultivado Irigoyen en su misión?". A pesar de mencionar el
pesimismo por parte del diplomático a la hora de realizar un balance de
su gestión, Fraga comenta que los dos logros más importantes que se
había propuesto los obtuvo: el impedimento del avance de Portugal sobre
las costas del Río de la Plata y la obtención de armamento para el
combate en el marco de la revolución.
A modo de conclusión realizó algunas
interesantes reflexiones. En primer lugar indicó que la experiencia de
Matías de Irigoyen constituye el primer indicio de una misión
diplomática. En segundo lugar -y con gran énfasis- remarcó que el
diplomático es ante todo, un servidor público. "Alguien que tiene la
vocación de la diplomacia, tiene la vocación del servicio al estado.
Desde esa perspectiva, el primer diplomático fue un testimonio
absolutamente claro", concluyó.
Para finalizar su presentación, destacó
con gran elocuencia y precisión; "recordar la misión Irigoyen tiene que
ver con un testimonio hacia el futuro, yo creo que el diplomático es
esencial para el estado argentino inclusive en la era de la tecnología".
"El funcionario que está en el terreno de
ocurrencia de los eventos resulta imprescindible para el mantenimiento
de la democracia".
Para mayor información:
- Centro de Estudios Unión para la Nueva
Mayoría
http://www.nuevamayoria.com
- Ministerio de Relaciones Exteriores,
Comercio Internacional y Culto
http://www.mrecic.gov.ar
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