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Crisis y conflictos en el siglo XXI
Sesión académica a cargo de Pascal Boniface |
El diálogo como solución a los conflictos
por Gloria Montanaro
"La caída del muro de Berlín fue la última
gran ruptura del sistema internacional", dijo Pascal Boniface al dar
inicio a una charla sobre crisis y conflictos en el siglo XXI. A tres
días de que el mundo celebrara el vigésimo aniversario de aquel hecho
histórico que puso fin a la Guerra Fría, el fundador y director del
Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS) de París,
presentó una disertación en la que valoró el diálogo para la resolución
de conflictos, analizó el actual mapa de poder mundial y se mostró
pesimista en cuánto a la resolución del conflicto árabe-israelí.
Con el acontecimiento que reunificó a
Berlín el 9 de noviembre de 1989 tuvo lugar la última revolución. Para
Boniface, "las verdaderas revoluciones son escasas" y la creencia de que
existe un antes y un después del atentado contra las Torres Gemelas de
2001 es errónea: "Los EEUU fueron atacados duramente pero eso no cambió
el mundo; fueron golpeados pero no debilitados. El gran reparto de las
cartas no fue significativamente alterado".
Para el politólogo francés, el liderazgo
de los Estados Unidos es evidente al verificar que la relación que más
les importa a todos los países es la que tienen con Washington. Además,
"el mundo de hoy no es un mundo multipolar, no hay potencia militar
equivalente a la de los EEUU, pero tampoco es un mundo unipolar como
creía Bush", sino que se encuentra "en vías de multipolarización". El
paradigma del mundo bipolar o multipolar quedó desterrado.
Postales de la Guerra Fría
Desde la perspectiva del director de las
publicaciones: La revue internationale et stratégique (La revista
internacional y estratégica) y L'Année stratégique (El año
estratégico), el año próximo habrá mayor cantidad de conflictos
mundiales "porque hace un año que venimos con esa tónica. Hoy tenemos el
mismo número de conflictos en el mundo que durante la Guerra Fría".
Boniface argumentó que en ese momento
"había millares de tanques, muchísima concentración militar, pero no
hubo ni un solo disparo". Bastó que cayera la Unión Soviética para que
acontecieran las guerras balcánicas, la crisis con Chechenia y las
provincias secesionistas, el combate entre Armenia y Azerbaiján, entre
otras. "En Europa hubo crisis después de la Guerra Fría", sentenció.
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"El primer error es creer que el
choque de civilizaciones es inevitable, y el segundo es pensar
que es imposible" |
A su entender, Rusia empezó a mostrar los
dientes a causa de la guerra en Irak, por sentirse enjaulada entre
conflictos contra su voluntad, como la guerra de Kosovo. Pero la llegada
de Barack Obama a la Casa Blanca, considera el Prof. Boniface, modifica
esta dinámica, ya que el nuevo Presidente no considera más a Rusia como
el perdedor de la Guerra Fría, sino que optó por dar signos de
colaboración al abandonar la idea del escudo antimisiles y abrió la
posibilidad a nuevas negociaciones.
Por otro lado, el analista resalta la
ausencia de conflicto armado en América Latina, en oposición a la gran
agitación que vivía el continente durante la Guerra Fría. Su visión
sobre el conflicto regional entre Colombia y Venezuela (que algunos
piensan responde a las alineaciones políticas de los 60) difiere de las
perspectivas fatalistas locales que profetizan una guerra. "No me
imagino a Chávez declarándole la guerra a Colombia. Con Obama las cosas
son diferentes, entonces él debe modificar su comportamiento", dijo.
Actuar sobre realidades
"El triunfo de Occidente nos hizo ver el
mundo de color rosa y no se puede actuar de acuerdo a ello", por eso
para Boniface, la tesis de Francis Fukuyama sobre el fin de la historia,
y la teoría de Samuel Huntington sobre el choque de civilizaciones, ya
no tienen utilidad como marco teórico para la acción.
Agregó que hace 16 años que la teoría de
Huntington es inaplicable. "El primer error es creer que el choque de
las civilizaciones es inevitable, y el segundo es pensar que es
imposible". Es decir, la teoría se debe tomar como referencia pero no se
debe reducir la realidad a ella. Si bien los conflictos se vinculan
entre sí, cada uno tiene su historia y sus particularidades.
Boniface se refirió también a Irán y
sostuvo que la decisión de Obama de negociar con el país persa provocó
la desestabilización del régimen de Mahmud Ahmadinejad. Sin conflicto no
hay régimen. "Es complicado para él, por eso recurrió al fraude", dijo
en referencia la actuación del presidente de Irán en las elecciones de
junio 2009. Agregó que la presencia de un personaje así era útil para la
política exterior de Bush pero no para la de Obama.
En el caso de Afganistán, desde la
perspectiva del analista internacional, la OTAN no va a perder pero
tampoco va a vencer a los talibanes, porque en tierras afganas, los
extremistas islámicos son vistos como los defensores de la invasión
extranjera: "Son tiranos, pero son nuestros tiranos", sería el
pensamiento popular.
El corazón del choque de civilizaciones
La evolución del enfrentamiento entre
Israel y Palestina no le permite tener una mirada optimista con respecto
a la salida del conflicto. Boniface expresó que los pueblos quieren la
paz y las sociedades están dispuestas pero hay mucho miedo: "No confían
en nadie que pueda conducirlos. No hay líderes que lleven a una
resolución".
Desde su punto de vista, Palestina
renunció a las fronteras del 1949, por lo que tiene que haber un Estado
con las fronteras del 1967, acordadas y no impuestas, y Jerusalén debe
ser la capital de todos los estados. "Todos conocen la solución pero
nadie la aplica", dijo.
El politólogo considera que a Osama Bin
Laden no le interesa la cuestión palestina, "es por eso que hay que
privarlo de ese pretexto. Si queremos vencer al terrorismo hay que
empezar por allí; no militarmente, por la política". Con esa mirada,
Boniface reivindica el diálogo como única posibilidad de solucionar
conflictos.
Los medios como catalizadores de
opinión
En los últimos años los medios de
comunicación han ido aumentando su grado de influencia en las relaciones
internacionales. El advenimiento de nuevas tecnologías que permiten
documentar lo que ocurre en las guerras propició, en casos como Vietnam,
la oposición pública.
Boniface cree que los Estados ya no tienen el monopolio en las
relaciones internacionales: "Siguen siendo el pivote, porque sólo ellos
pueden arbitrar, sin embargo ahora hay múltiples actores que influyen".
Citó como ejemplo la influencia de las ONG´s, los ejércitos privados,
los grupos mafiosos y terroristas, y dijo que además hay "un irrupción
de las opiniones públicas. La imagen pasó a ser un elemento fuerte sobre
el poder. Los ministros de Relaciones Exteriores se la pasan en los
medios para explicar y conseguir apoyo a sus políticas", concluyó.
Francia y la integración social
Ante la mención del las revueltas
populares ocurridas en Francia en 2005 a raíz de la muerte de dos
jóvenes musulmanes de origen africano que escapaban de la policía en una
comuna pobre de los suburbios parisinos, Boniface se negó a atribuirlas
a un conflicto religioso. "Tenemos una problema de integración pero no
es religioso", sostuvo, y agregó que a lo largo de los años, las
diferentes olas de inmigración fueron integradas en su país por las
escuelas, aunque esto no sucede ahora.
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"Hay un irrupción de las opiniones
públicas. La imagen pasó a ser un elemento fuerte sobre el
poder. Los ministros de Relaciones Exteriores se la pasan en los
medios para explicar y conseguir apoyo a sus políticas" |
El analista destacó, con ironía, que hay
más árabes en el seleccionado francés que en el Parlamento, pero lo
adjudicó a que "la máquina de integrar no está funcionando, (...) no es
por la religión sino por la época en la que llegaron, pero vamos a ganar
la batalla de la integración".
El rol de la Unión Europea en la
seguridad internacional
El último tema que abordó el
internacionalista, fue la necesidad de avanzar hacia una identidad
europea para que ésta consolide su poder. Descartó que una Europa más
fuerte signifique ser una potencia anti-norteamericana, sino que se
trataría de "un dispositivo para la seguridad internacional".
Además, opinó que con la globalización el poder se ha fraccionado, y que
claramente no estamos en un mundo unipolar dirigido por las Naciones
Unidas. Para Boniface, "el mundo funcionó mejor con ellas que sin
ellas", sin embargo, no omitió que el Consejo de Seguridad de la ONU "no
se asemeja al mundo". Si bien en 2005 Francia apoyó la ampliación del
organismo para que sea más representativo, China y los EEUU la vetaron.
"Se fracasó en la reforma, y no sé cuando se podrá hacerlo", concluyó.
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