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Afganistán: crisis y oportunidades
Sesión académica a cargo de Federico Llumá, periodista,
responsable de medios y comunicación regional para Latinoamérica
y el Caribe de la ONG internacional Oxfam GB, con base en
Guatemala |
Por Franco Palazzolo
La Guerra de
Afganistán es uno de los desafíos más importantes de la política
exterior de la administración Obama en la actualidad. La discusión en el
seno de la Casa Blanca sobre la mejor estrategia para retirar las tropas
lo más rápido posible, las presiones electorales, las necesidades y
propuestas militares, las críticas republicanas y conservadoras, y los
reclamos internacionales para promover la paz han generado un gran
debate en torno al conflicto en Afganistán.
La
Administración Obama está fuertemente presionada por la opinión pública
y los propios demócratas para retirarse cuanto antes de la región,
además de verse obligada a adaptar sus acciones a los tiempos
electorales. Al mismo tiempo, la reciente derrota en las elecciones de
medio término ha incrementado la presión sobre el Presidente.
El
Presidente ha impulsado recientemente una estrategia con la cual espera
iniciar la retirada hacia julio de 2011, luego de haber incrementado en
unos 45.000 hombres la misión norteamericana en Afganistán. Los
militares, por el contrario, no coinciden con esta perspectiva; su
estrategia apunta, más bien, a consolidar los esfuerzos de
contrainsurgencia, defender y proteger a la población y buscar un
camino más lento pero más seguro para el retiro final. Así pues, han
requerido más tropas y recursos para lograr estos objetivos. Finalmente,
los Republicanos y sectores conservadores se han opuesto enérgicamente
al plan implementado por Obama, criticando su manejo de la política
exterior.
Si bien
generalmente se aborda la problemática de Afganistán desde un punto de
vista geoestratégico, político o económico, resulta muy interesante
destacar la propuesta de Federico Llumá, quien aporta una nueva mirada
del conflicto. Una mirada interna, describiendo sus experiencias y
vivencias cotidianas relacionadas a actividades laborales en un
organismo internacional, sus percepciones sobre el país, su sociedad y
sus conflictos, etc.
Llumá inició
su presentación con una introducción sobre los motivos que lo llevaron a
trabajar en Afganistán. Indicó que trabajaba para Sayara Media &
Communications con el objetivo de reflotar el periodismo en ese país,
formando nuevos periodistas y abriendo nuevas oficinas, en el contexto
de la realización de campañas para los Aliados de la OTAN acerca del
conflicto.
El
periodista identificó luego la problemática central en el país: existen,
por decirlo de algún modo, dos sociedades totalmente separadas. La
primera, compuesta por afganos relacionados con organismos
internacionales, para los cuales trabajan o proveen servicios. La
segunda, está compuesta por el resto de los afganos, cuyas vidas no
serán significativamente alteradas por los tipos de regímenes en el
poder o la incidencia de estos organismos. Son esencialmente
trabajadores rurales, campesinos, policías, trabajadores informales,
etc.
Según el
experto, aquí radica gran parte de los desafíos que los organismos
internacionales deben sortear. La principal dificultad es diseñar,
implementar y ejecutar sus proyectos y planes de asistencia a la
población, en un contexto convulsionado como el de Afganistán. La
frustración de muchos trabajadores de estos organismos internacionales
es frecuente al ver que no logran imponer el cambio que se propusieron,
ni avanzar significativamente en sus objetivos.
Un punto
central de su disertación fue la cuestión de la gran cantidad de actores
que convergen en Afganistán. Hay una gran cantidad de extranjeros,
básicamente militares de los Estados Unidos y la OTAN, empresas
norteamericanas de seguridad privadas, empleados del sector humanitario
y de desarrollo y distintos organismos internacionales, asistentes de
variadas ONGs, trabajadores del sector privado de servicios, etc. Por
otro lado están los afganos. Existen algunos locales que aceptan y
buscan aprovechar las actividades de los organismos internacionales y
las ONG, por ejemplo para emplearse y obtener mayores ingresos que
trabajando para las instituciones afganas. Los que no pueden lograrlo,
terminan por incorporarse a la nueva policía y fuerzas armadas afganas.
Otros se resisten a aceptar la intervención extranjera y se unen
rápidamente a las filas rebeldes o Talibanes, generando así mayor
violencia.
Resulta
interesante y hasta sorprendente el relato de Llumá sobre los afganos
dueños de casas en Afganistán, que viven cómodamente en Europa gracias
al alquiler de sus propiedades a los organismos internacionales
apostados en el país, el caso de aquellos que tienen puestos con
salarios casi de expatriados en las propias organizaciones
internacionales. Esta es pues la llamada nueva burguesía afgana.
El
disertante explica que las relaciones entre afganos y extranjeros son
muy particulares, basadas muchas veces en la desconfianza y el temor al
recrudecimiento de sentimientos nacionalistas anti-occidentales. Un
ejemplo de esto es la ola de violencia desatada por los rebeldes como
consecuencia de la publicación de caricaturas de Mahoma en Dinamarca en
2006.
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"En suma, hay una curiosa y
compleja mezcla de actores con diversos intereses, objetivos,
motivaciones, preocupaciones, obligados a interactuar entre sí
pero muchas veces con la intención real de marcharse lo antes
posible de la región" |
Según el
periodista, los empleados de las empresas de seguridad privada, por su
parte, rechazan a la población local pues sólo quieren cumplir su
misión: ganar la mayor cantidad de dinero posible y volverse lo más
rápidamente posible a casa.
En suma, hay
una curiosa y compleja mezcla de actores con diversos intereses,
objetivos, motivaciones y preocupaciones, que están obligados a
interactuar entre sí pero muchas veces con la intención real de
marcharse lo antes posible de la región. Llumá señala que esta caótica
situación obviamente no ayuda en absoluto a lograr el objetivo central:
pacificar y estabilizar el país para que las tropas aliadas puedan
retirarse lo antes posible.
Existe
también otro factor que afecta estos objetivos y especialmente el logro
de una paz duradera: el gobierno afgano liderado por el Presidente
Karzai. El periodista indica que el gobernante ha sido acusado de
corrupción en diversas áreas, de presionar a la prensa para evitar
mostrar una imagen débil del gobierno, fraude electoral en las últimas
elecciones presidenciales en 2009 y de participar en el negocio de las
plantaciones de opio (dados los reducidos controles gubernamentales a
esa actividad). Esto lo ha debilitado rápidamente, forzando incluso al
gobierno norteamericano a tomar distancia de él y acercarse al Dr.
Abdullah Abdullah, principal opositor a Karzai.
Asimismo, se
ha generado un gran debate en torno a la posibilidad de iniciar el
diálogo con los Talibanes, para detener la guerra. Karzai -cansado de la
inestabilidad- cree que ha llegado la hora de sentarse a negociar. En
cambio, en los Estados Unidos existe aún un gran debate acerca de la
conveniencia de negociar o no con los rebeldes y se barajan otras
alternativas.
Además de
estas reflexiones, Federico Llumá planteó un panorama de la situación
general bastante desalentador. Afganistán es asediado por una alta tasa
de desempleo, una situación de inseguridad general sobre qué va a pasar
después del retiro de los Estados Unidos en la región y una carencia
crónica de infraestructura en Kabul y la zona del centro.
Además, la
importante actividad insurgente de los Talibanes ha generado mayores
bombardeos por parte de los aliados, lo que ha incrementado la
inestabilidad y el nivel de violencia dentro del país.
Por otro
lado, la población afgana tiene realmente muy pocos incentivos
económicos para colaborar en la consolidación del nuevo gobierno afgano,
pues los organismos internacionales o los grupos de la insurgencia
talibana pagan salarios superiores a los del gobierno afgano.
A esto se
puede agregar el relativo fracaso de algunos programas de organizaciones
internacionales, como el "Food for Education Program". Este programa
norteamericano busca proveer alimentos a niños pequeños a cambio de que
asistan a la escuela, con el objetivo de promover la educación. Sin
embargo, debido a los altísimos niveles de corrupción gubernamental, la
comida donada es utilizada con fines políticos por los caudillos
afganos, que la reparten, regalan o venden en el mercado para provecho
propio.
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"Llumá concluyó entonces que
los organismos internacionales, las ONG, o diversos grupos que
ahora se encuentran trabajando en Afganistán tienen aun mucho
por hacer, pero que están aprendiendo de los errores cometidos
en estos diez años" |
Finalmente,
un problema central para el futuro del país es la forma en que se ha
arraigado en la sociedad el negocio de las plantaciones de opio,
principal actividad económica de los sectores rurales afganos. El hecho
de que aproximadamente el 90% de la heroína mundial provenga de
Afganistán genera enormes incentivos para la corrupción, mostrando una
vez más el sombrío panorama para la pacificación y estabilización del
país. Existen diversos proyectos para fomentar, por ejemplo, las
plantaciones de azafrán o pistacho, pero los réditos económicos aun no
han permitido que se impongan.
Llumá
concluyó entonces que los organismos internacionales, las ONG, o
diversos grupos que ahora se encuentran trabajando en Afganistán tienen
aun mucho por hacer, pero que están aprendiendo de los errores cometidos
en estos diez años. Realizó gran hincapié en la importancia de apoyar e
incentivar a las nuevas generaciones que quieren un cambio y están ya
cansados de la guerra, la necesidad de colaborar y acercarse a los
líderes de tribus periféricas, la importancia de apoyar con más recursos
la creación de PyMES y otros emprendimientos, así como la necesidad a
futuro de evitar la excesiva dependencia del país respecto de los
recursos aportados por los organismos internacionales.
Asimismo,
indicó que deben incrementarse los esfuerzos por consolidar la débil
institucionalización del país. La policía, por ejemplo, no es respetada,
por lo cual las autoridades deben trabajar mucho en fortalecer el
respeto a esta institución.
Además,
deberán concentrarse en construir y mantener un sistema político más
estable, entre otras cosas, buscando reducir la violencia y fomentando
el diálogo entre los sectores o tribus enfrentadas.
Según Llumá,
la intervención por sí sola no alcanza; debe buscarse un modelo de
reconstrucción confiable, trabajando a largo plazo. Empero, una cuestión
central es que los organismos internacionales necesitan mostrar
resultados rápidamente, por lo cual no se sabe si están dispuestos a
pagar el precio de trabajar en base a plazos más largos y menos
visibles, con el objetivo de lograr cambios más duraderos, útiles y
consolidados.
Finalmente,
abordó una de las problemáticas centrales del conflicto y los proyectos
de reconstrucción. Recomendó a los organismos internacionales
profundizar el tan necesario diálogo con los afganos, en vez de
imponerles sus modelos sin consultarlos, para lograr soluciones más
acordes a los problemas cotidianos y estructurales del país.
Federico Llumá
es periodista especializado en diseño y aplicación de
campañas de comunicación en países en crisis. Es responsable de medios y
comunicación regional para Latinoamérica y el Caribe de la ONG
internacional Oxfam GB, con base en Guatemala. Fue Gerente de Proyectos
y de Medios de Sayara Media & Communication en Afganistán (2005-2008),
empresa dedicada al desarrollo de campañas de comunicación para Naciones
Unidas, Comisión Europea, USAID y varias ONGs y fue corresponsal de
Radio France Internacional (RFI) en Kabul, Afganistán, durante el mismo
período. Realizó estudios de grado en el Instituto de Altos Estudios
Latinoamericanos (IHEAL, Paris III, Sorbonne Nouvelle, Francia) y posee
un Diploma en Estudios de Paz, Análisis y Resolución de Conflictos en la
Universidad de Chulalongkorn en Bangkok, Tailandia (Rotary World Peace
Fellowship).
Para más información:
- Sitio oficial de la Casa
Blanca: Nueva Estrategia para Afganistán y Pakistán
http://www.whitehouse.gov/blog/09/03/27/
A-New-Strategy-for-Afghanistan-and-Pakistan/
- The New York Times:
Afghanistan Information and overview
http://topics.nytimes.com/top/news/international/
countriesandterritories/afghanistan/index.html
- The Wall Street
Journal: Afghanistan
http://topics.wsj.com/subject/A/Afghanistan/1721
- CNN: Afghanistan
http://topics.cnn.com/topics/afghanistan
- The Washington Post:
Afghanistan
www.washingtonpost.com/wp-dyn/world/asia/centralasia/afghanistan/
- Foreign Policy
Association: Afghanistan Blog
http://afghanistan.foreignpolicyblogs.com/
- El País (España):
Oriente Próximo
http://www.elpais.com/internacional/orproximo/
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